Quo vadis democracia? Breve compendio de la noción de libertad

1 mayo 2009 en 12:20 pm | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Pablo Cabellos Llorente (cortesía de http://www.almudi.org)

El hombre es libre por esencia, desde lo más profundo y constitutivo de su ser. La libertad verdadera hace que el hombre sea realmente humano. En esa libertad, como escribió Yepes, caben cuatro niveles: libertad constitutiva, de elección, de realización de esa misma libertad y la libertad social. Ahí puede verse hacia dónde va esta democracia.

La libertad constitutiva es el nivel más radical: la libertad es el mismo ser del hombre. Esta libertad interior forma un espacio inviolable, donde uno se posee a sí mismo. Un cautivo goza esta libertad sin que nadie pueda arrebatársela. Con respecto a la libertad de elección o de arbitrio, hay defectos y excesos.

Por defecto, se dirá que la elección viene tan determinada por causas genéticas, sociales, económicas, etc., que, a fin de cuentas, no existe o es harto débil. El exceso afirmará que la libertad es, ante todo, elección: basta elegir para ser libre, independientemente de que la elección sea buena o mala. Su más genuino representante es J. S. Mill. Naturalmente, si la postura defectuosa es determinista, esta es libertad sin finalidad, sin valores que orienten, puesto que todo se considera válido, basta elegir.

Me refería en tercer lugar a la realización de la libertad. Su uso conduce a obtener un rendimiento, puesto que el hombre es perfectible por la utilización de su libertad, es más, no se perfecciona aquel que, tal vez por miedo al compromiso, deja intacto su albedrío. En esta tercera consideración aparece la virtud, que fortalece la voluntad y produce un rendimiento positivo.

Dentro de esa realización de la libertad, y vistas las cosas desde una perspectiva existencial, su ejercicio consiste en el conjunto de decisiones que van diseñando la propia vida. Es el proyecto vital, la cuestión del sentido, que mide la libertad por la calidad de lo conquistado con ella. Los clásicos llamaron magnanimidad a la virtud por la que aspiramos a lo verdaderamente importante.Aristóteles afirma que la característica del magnánimo es interesarse por pocas cosas, y estas, grandes.

He aludido en cuarto lugar, siempre siguiendo el esquema de Yepes, a la libertad social, es decir, a la posibilidad de transformar los ideales en proyectos vitales, lo que requiere, al menos, que se permitan y que sean viables. En este sentido, hay que decir que existe una gran relación entre el tipo de conducta vigente en la sociedad y las pretensiones que uno pueda tener. Si son antagónicas, el hombre es menos libre, cae en una situación de miseria, en una forma de esclavitud de la que se requiere ser liberado. Así, la conquista de las libertades corre paralela a la liberación de las miserias.

Ahora vamos al interrogante del título. Es obvio que no hay autoridad humana que robe la libertad interior si no es reduciendo al hombre a loco o guiñapo. La libertad de elección está hoy día enormemente trastocada porque, con excesiva frecuencia, y aun sin ignorar la existencia de condicionantes, tampoco parece encontrar su ideal en el lado de la balanza ocupado por Mill.

Sin embargo, nuestra sociedad y nuestras leyes están acogiendo progresivamente esa idea de que lo valioso es sencillamente poder elegir, sea cual sea lo elegido. Así la realización de la libertad, en cuanto a perfeccionamiento y proyecto vital, prácticamente no existe, por la sencilla razón de que esa libertad de la libertad, vacía, y sin orden ni concierto, no crea virtudes, que son fuerzas para robustecer, ni encuentra otro sentido que el placer –andando de uno en otro, porque hastía–, ni conduce a la magnanimidad.

La libertad social será ámbito de mucha miseria, porque sólo permite realizar los dictados del pensamiento dominante. No hay grandeza, ni ideales, ni magnanimidad, ni virtudes, ni creatividad. Ya lo dicta todo el Estado.

Por ese camino anda mal la democracia, cada vez menos participativa en aspectos esenciales, y más dada al juego de “un vale todo” que, paradójicamente, impide o incluso prohíbe lo que realmente vale. Necesitamos gente capaz de sacarnos de esa miseria, sin dejarse atrapar por las redes estériles del pensamiento único.

Anuncios

Universidad y Huelga. ¿Derecho o Deber?

12 marzo 2009 en 8:06 pm | Publicado en Uncategorized | 4 comentarios
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

No conozco demasiado el Plan Bolonia. Creo que va a suponer un bajón en el nivel académico debido a que transforma una institución que pretendía enseñar a desarrollar el intelecto en una fábrica de personas experimentadas en habilidades “útiles”. Pero también creo que la mezcla de varias luchas y rencillas políticas entre medias, han empañado la que podría haber sido una buena lucha.

            Así lo piensa también Alejandro Llano, diré en mi defensa, antes de que vari@s me salten al cuello.

            El caso es que hemos tenido dos días de huelga obligatoria este año, y yo me pregunto desde cuándo es la huelga obligatoria –y más, en el ámbito estudiantil -.

            Me explico –y vaya por delante que respeto el legítimo derecho de quienes han suscrito la huelga y se sienten plenamente identificados y comprometidos con la lucha que el sindicato estudiantil y otras instituciones están llevando a cabo –: el de la huelga es un derecho del trabajador que se siente explotado. Se legalizan unos días máximos de huelga, y una actuación concreta de los empresarios para evitar situaciones dramáticas –extorsión, persecución, despidos en masa, etc. –y la realidad es que no suele ser una medida que ayude al entendimiento entre clases, sino más bien a la confrontación y lucha de intereses, pero es respetable. La falta de mano de obra, obliga al empresario a tener que ceder a ciertas exigencias del colectivo levantado en huelga, y es entonces cuando empieza la negociación.

            Ahora van los estudiantes de la universidad pública, que es un servicio, un derecho voluntario y no un deber, y deciden no estar de acuerdo con la nueva ley universitaria. ¿Y qué proponen? Manifestarse: Apoyo si la protesta me parece justa. ¿Faltar a clase? Ni de coña. Porque renuncias a un dinero, que es por el que has pagado, y, salvo que rompas algo –acto que se llama vandalismo, y no sindicalismo –el estado no lo nota en absoluto.

            Y llega el quid de la cuestión: hoy llego a clase de Relaciones Públicas, a las 11 de la mañana, después de haber visto un video sobre la globalización en Economía, me proponen que vaya a un Congreso que organiza la ONG de la Facultad para evitar el tráfico de niños, en lugar de la clase que tenía a esa hora. Y me parece muy bien que haya esas asociaciones, pero yo quiero que haya clase, porque para eso he venido. Y la profesora alega:

            Es que me han visitado unos representantes de vuestra clase (al loro, que la delegada estaba presente y no sabía nada) y me han dicho que sería injusto que yo avanzase materia cuando ellos están en la huelga. Y a mí también me parece justo, porque la huelga es un derecho…

            Otra tomadura de pelo, fruto de no entender que “Elegir es renunciar”, como dice la sabiduría popular; si eliges huelga, renuncias a ir a clase, porque si no, no se llamaría huelga, sino “acuerdo vacacional” u otro nombre más aséptico.

            Hoy ha ganado la mentira, y por eso estoy triste. Mañana más.

Los perros ladran – Truman Capote

19 octubre 2008 en 11:59 am | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La editorial anagrama publicó hace pocos años una recopilación de artículos descriptivos y relatos breves ue conforman la que podría ser una biografía no-oficial del autor.

Yo he tenido el gusto amargo e irascible de dedicarle mis horas durante el último mes. Lo he leído despacio, admirando y compadeciendo a un tiempo su maestría con la pluma, y su desdicha vital, fruto de no tener ninguna idea clara.

Con todo, el libro contiene relatos verdaderamente memorables. Capote muestra en cada página lo que quiere enseñar: te emboba con un pisapapeles, o te tiene en vilo con las peripecias de un cuervo italiano sin alas, o con la compañia de teatro Porgy & Bess, formada en su totalidad por negros, recurriendo Rusia en una gira cuanto menos pintoresca…

Truman es en esta obra el descriptor de lo intrascendente. Te cuenta miles de detalles que en reañidad no tienen ninguna importancia.

Pero acabas de leerlo, y te das cuenta de que has viajado en el mismo barco: has visto la misma España depauperadad e lso años cuarenta; la misma miseria moral de la Rusia comunista; has sentido una angustia vital sin motivo; no has dormido por la noche, porque la cama del tren era incómoda y porque has estado reflexionando sobre la muerte…

Un libro de estética sin ética. Como su autor. Un espectácular dominio del lenguaje, al servicio de una causa insuficiente.

Un ególatra, un genio.

De los tipos de familia y su longitud

18 octubre 2008 en 11:25 am | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 

Hace años discutía con varios de clase sobre las ventajas y desventajas de tener más o menos hijos. Con decir que tengo ocho hermanos hago evidente al público la que era –y es- mi postura.

 

La discusión era bastante dispersa –como casi todas las que mantuve en mi etapa escolar- y si se agotaba una perspectiva de ataque en alguno de los bandos, se solía abordar otra, sin que quedase claro quién se había llevado el gato al agua.

 

Pero, como solía pasar, al final, alguien soltó el argumento que me tocaba –y me toca-  la fibra: “Cuantos más hijos tengas, menos te dará el tiempo para darle cariño a cada uno, es decir, les quieres menos”.

 

Como ya he dicho, me calcinan, y volqué mi calcinamiento sobre el desprevenido combatiente:

 

          Mis padres tienen nueve hijos. Mi madre nos dedica casi la totalidad de la jornada –porque le da la gana, debía haber incluido por entonces-. Mi padre, por el contrario, no puede dedicarnos tanto tiempo, pues trabaja remuneradamente para sacar adelante la economía familiar; ero, a cambio, cuando llegaba a casa y yo era pequeño, se quitaba la corbata y –cansado como vendría- se tiraba al suelo para jugar, durante el tiempo que nos quedase hasta acostarnos, a las tinieblas, a los barcos, a los animales… O a lo que terciara. Y dudo que fuera lo que más le apetecía –en aquellos lejanos años, también existía el fútbol, y la cerveza de antes de cenar, y la tranquilidad de un sofá, y la compañía de su mujer…- pero él jugaba con los cinco que éramos entonces, y nos hacía sentir muy queridos… Pese a ser cinco.

          Bueno, ya –era evidente que, tras esa perorata, no daba para mucha discusión- es que tu padre será un santo.

 

En aquel momento me pareció la respuesta evasiva de quien quiere abordar otra “perspectiva” más maleable de la discusión. Y, en cierta medida, así era, y así hicimos.

 

Luego, con los años, he recordado mucho esa discusión, que se podría resumir en dos lemas, uno popular y otro de autor:

 

El problema no es la cantidad, sino la calidad”, el primero; y “Estas crisis mundiales son crisis de santos”, el segundo.

 

Os toca.

Sexo, fe y Matrimonio

2 octubre 2008 en 11:43 am | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 

Recuerdo una discusión el año pasado con varios de clase, sobre el tema que da título a esta entrada. Una de las chicas que participaba en la discusión argumentaba que “lo de mantenese virgen hasta el matrimonio era porque no se conocían los métodos anticonceptivos, y, por tanto, era muy peligroso tener un niño sin un padre que le mantuviese.” No recuerdo que respondí, pero pensando fríamente se me ocurren unas cuantas respuestas:

1º Métodos naturales anticonceptivos han existido toda la vida. Y amantes también.

2º Viene a decir que ANTES sexo y fecundidad venían juntos, y ahora se pueden separar. Lo cual no deja de ser estúpido, porque si iban juntos no es por casualidad: es evidente que la función de la sexualidad es la perpetuación de la especie, y la atracción sexual por ambos polos, el mecanismo del que se sirve la Naturaleza para alcanzar ese fin. Por tanto, quien asegure haber logrado “separarlas”, lo que tiene que decir es que ha conseguido destruir un mecanismo natural.

3º LA libertad humana ha existido siempre. Pero la libertad se desarrolla por virtudes, no por impulsos. Y las virtudes son hábitos operativos buenos.

4º Si no se distingue cual es el límite para tener una posible relación sexual, (¿noviazgo? ¿Qué es noviazgo?), lo que se consigue es una dilapidación del orden natural de la sexaulidad.

 

Creo que se me entiende.

Actos inmanentes y eutanasia

26 septiembre 2008 en 5:25 pm | Publicado en Uncategorized | 1 comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 

Aristóteles definió en su antropología las acciones del hombre como siempre inmanentes (esto es: todo lo que hace el sujeto le acaba afectando a él personalmente) y algunas de estas, com transeuntes (el fin de la acción está fuera del ejecutor.)

Yo le veo su aplicación con la eutanasia. Para los que pensamos que esto es un delito, y que además no sería regulable, y que podría incurrir en un fraude poco legislable y que costaría vidas humanas (lo peor que se puede perder), se puede decir también una cosa: más allá de que el afectao en cuestión pida ser asesinado (no iba a poner “eutanasiado” porque es mentir), no es un acto moralmente bueno, por más que él lo pida: entre otras cosas porque el que se aplique en cumplir con los deseos del enfermo, por la inmanencia del actuar humano, podría decirse sobre la marcha que se ha convertido en asesino.

Y es fuerte, pero no deja de ser cierto.

El magistrado, la justicia y la constitución

25 septiembre 2008 en 7:37 pm | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Me han sorprendido estos dos artículos, y os los linkeo hoy como post.

http://www.elconfidencialdigital.com/Blog.aspx?IdBlog=5&IdSeccionesBlogs=12

y

http://www.elconfidencialdigital.com/Blog.aspx?IdBlog=1&IdSeccionesBlogs=4

 

Os los dejo para vuestra reflexión.

El aborto y la vida (II)

24 septiembre 2008 en 11:08 am | Publicado en Uncategorized | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Ayer, leyéndo en no sé que blog, escuché -o más bien, leí- la siguiente afirmación: “son sólo células”.

Qué duda cabe que tenía razón. Igual que yo. Biológicamente, soy un conjunto de células que interaccionan entre sí, y que, separadas del conjunto, mueren.

El problema está en que, si legislamos en base a la biología, la liamos.

Los derechos no se dan por el número de células de que se goce-si no, pobres mutilados-; los derechos humanos se dan a los seres humanos (que, sí, también son malditas células).

Y, ¿Qué es un ser humano?

Brillante pregunta. No pretendo resolver aquí por mis narices un debate de más de tres mil años. Pero sí puedo decir que distingue a una persona de otra,( aparte de que no puedan estar ubicadas en el mismo punto): en términos biológicos, su código genético, único, intransferible, y común a todas las células de un “organismo”.

Y, ¿Cuándo se crea el código genético de un ser humano?

RESPUESTA: En la concepción. En el momento de el apareamiento de gametos, los ADN de ambos se mezclan, por un mecanismo que escapa a mi corta mente de periodistas. Ya hay un nuevo ADN, distinto al de todas las demás células de la madre que le rodéan, y distinto también al del padre.

Curioso, ¿Verdad?

El Aborto y la vida

18 septiembre 2008 en 4:40 pm | Publicado en Uncategorized | 3 comentarios
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 

El gobierno ha vuelto a sorprendernos con una de sus iniciativas.

Estuve este verano con un catedrático de Derecho Constitucional que afirmaba que “ZP no se va a atrever porque es un tema que genera un gran conflicto social”, argumentando que no querrían perder más votos. Es evidente que la democracia de audiencias se ha vuelto a pasar de moda: el PSOE tiene una ideología y un programa que piensa imponer sí o sí.

Pero es  que el tema del aborto es un punto clave. Lo es, porque responde a la visión socialista de la mujer “liberada”, pero que también responde al concepto socialista de “vida” y de “verdad”.  En efecto: la crudezade las imágenes de abortos sólo pueden resultar impermeables para el que cierra los ojos a la verdad con el velo de la ideología.

Es, por demás, asombroso, que se atrevan a revocar la sentencia del Constitucional: pero no es la primera vez.

El Tribunal mencionado, declaró la vida del nascíturus como protegible, y estableció claramente una despenalización contra el que cometiese un aborto bajo ciertas circunstancias. Esto es: como no castigar al ladrón que se muere de hambre. Con lo que consiguen transformar la escepción en derecho. Darle la vuelta a la tortilla, con todas sus consecuencias.

Podría seguir, pero creo que acabaría por perder los papeles ante un tema que me indigna. Dejémoslo por hoy.

Sinceramente, creoq ue en otros temas puedo estar equivocado, o que la postura opuesta tiene argumentos suficientes. En este tema NO PUEDO ADMITIRLO.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.
Entries y comentarios feeds.