Dar la nota

4 mayo 2009 en 1:48 pm | Publicado en Uncategorized | 6 comentarios
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En el nuevo formato de telenovela y anécdotas que estoy dando a mi blog, sin yo quererlo, desde hace unos días, tiene una culpa fundamental D. Enrique Monasterio, un cura bloguero al que no conozco personalmente -ni siquiera le pongo cara- , pero a quien leo desde que soy muy pequeño, pues escribió un libro que se llama “El Belén que puso Dios” en torno al año 1997, cuando yo era un renacuajo, y mi madre me lo leía en Navidad; y escribe además una columna mensual en “Mundo Cristiano” de la que también soy asiduo.

Me parece que es uno de estos

Me parece que es uno de estos

Hoy no podía ser una excepción. Ha publicado con motivo del mes de mayo, un gracioso recuerdo. Aquí os lo dejo:

“Estaba esperando la salida del vuelo Roma-Madrid cuando se estropeó el aire acondicionado de la terminal. Era el mes de noviembre, brillaba el sol y, aunque hacía mucho frio en el exterior, dentro de aquella absurda pecera de cristal era imposible abrir las ventanas, con lo que se creó un efecto invernadero y, en la zona donde yo estaba, empezamos a sudar como si de pronto nos hubiésemos trasladado al trópico.

De nada sirvieron las protestas airadas de los pasajeros. Para colmo, el vuelo se retrasaba. Fueron cayendo los abrigos, las bufandas, las chaquetas… Unos japoneses, que volvían de alguna competición deportiva, decidieron quedarse en camiseta y, ante el asombro del resto, se pusieron a hacer gimnasia. De pronto, unos musulmanes se orientaron supongo que hacia la Meca, cayeron de rodillas y comenzaron a hacer contorsiones mientras recitaban sus oraciones. En ese momento, un extraño personaje que portaba una chistera roja se despojó de casi todas sus prendas y se quedó con lo mínimo imprescindible: camiseta, cazoncillos, calcetines, zapatos…, y chistera.

A todo esto, yo, con la mano derecha en el bosillo donde guardaba el rosario, había empezado a rezar disimuladamente. Caí entonces en la cuenta de que mi actitud discreta no tenía demasiado sentido. Así que saqué el rosario y empecé a recitarlo en voz alta. No me acompañó ninguno de los pasajeros, pero tampoco pudieron acusarme de dar la nota.”

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6 comentarios »

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  1. Se pué saber de dónde has sacado esa foto?

    • La foto la he sacado de Google: escribiendo “Enrique Monasterio” y pinchando en imágenes aparece la tercera.
      Y no sé donde digo que es un cuento -o que me lo parece-: si algo no se entiende, o algo no le gusta, lo quito en un momento…

      • Pues sí, soy el tipo largo de la derecha. Sólo que la foto es de 1971.
        A lo mejor he leído mal: leí “cuento” donde ahora leo “recuerdo”.
        Por cierto, es un honor que Gilka me cite

      • Y para Gilka un honor citarle, D. Enrique.

  2. ¿Y quién te ha dicho que lo que cuento es un cuento?

  3. Concretamente: http://www.opusdeicanarias.org/testimonios/test_36.html


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