¿Qué significa ser católico?
29 abril 2009 en 7:37 pm | Escrito en Uncategorized | 2 comentariosEtiquetas: Aborto, Caridad, Católicos, Católicoyrojo, Catequesis, Compromiso, Cristianismo, Dogma, Ejemplo, Evangelio, Fidelidad, Iglesia, Iglesia Católica, Justicia, Lealtad, Misericordia, Novedades, Papa, Pena de Muerte, Piedad, Valores

¿Qué es y qué no es propio de un católico?
Esta entrada viene incitada por el último post de Catolicoyrojo, que me ha hecho pensar. Porque el autor antes citado se quejaba de que en su catequesis los niños tuvieran una concepción tan firme en materia de aborto -cuando él mismo no lo tiene muy claro- y sin embargo entre ellos hubiera quienes apoyaban la pena de muerte.
Consideraba urgente -y por la falta de urgencia criticaba a los obispos- una evangelización contra la pena de muerte, y no tanto contra el aborto -o, al menos, eso he entendido con el texto- y afirmaba que los obispos no estaban entendiendo la moda de aplicar la moral crisitana y sus valores adaptándolos a la sociedad actual.
Considero a Católicoyrojo un hombre comprometido con su ser Iglesia como no los hay hoy en día, y me admira que tenga tan claras sus ideas, pero, aunque el debate sigue abierto en su página, creo que se equivoca en lo fundamental: en que la autoridad de la Iglesia no es como la autoridad de un equipo de fútbol: la lealtad al Papa y por ende a sus representantes, a partir del dogma de la infalibilidad creo que lleva a otro tipo de conclusiones a las que él llega.
Y creo que esto es solamente una discrepancia honrada. No ha sido mi entrada más brillante ni la más preparada, pero tenía que soltarlo…
Mendigos y Papas
27 abril 2009 en 1:51 pm | Escrito en Uncategorized | Dejar un comentarioEtiquetas: Actualidad, Amar, Amor, Ancianas, Benedicto XVI, Benedicto XVI en África, Caridad, Compadecer, Dar, Desamparados, Enfermos, estipendios, Limsonas, Mendigos, Noticias, Papa, Pensamientos, Pobres, Preservativo, Recibir, Sin Hogar, Sintecho, Sufrir, Viejas

He seguido dando vueltas a lo largo de estos días a las palabras tan criticadas del Papa en el avión que le llevaba a Camerún. Se que pasó hace ya un mes, pero he seguido buscando nuevos significados -porque los tiene -a tamañas declaraciones.
Y me acordé de una pobre ancianita de mi barrio, con la que en ocasiones coincidía cuando iba a Misa. Era señora muy mayor y bondadosa, y daba limosnas a los pobres del barrio con una condición.
- Tome usted, buen hombre, pero no se lo gaste en drogas.
Los mendigos tenían distintas reacciones: algunos sonreían, otros agachaban la cabeza y recibían la limosna; otros, con el juicio ya perdido, renunciaban a recibir tal estipendio, o incluso montaban un cirio sin motivo.
Pero aquel día ocurrió algo distinto. Era un mendigo nuevo, ya anciano y con cara de malas pulgas a quien le toco recibir las monedas y el sermón habitual.
- No se lo gaste usted en drogas.
- No señora -respondió, entre sonriente y lloroso -, descuide que con esto me compraré una casa.
La señora se fue aquella vez a su casa sin la tradicional sonrisa de suficiencia de quien había hecho una obra buena. Y a mí me resonaban las palabras de aquel santo a quien tanto cito: La caridad no está tanto en dar como en comprender. Y ahora resuenan en mis oidos las malinterpretadas palabras del Papa:
“Diría que no se puede superar este problema del sida sólo con dinero, aunque éste sea necesario; pero si no hay alma, si los africanos no ayudan (comprometiendo la responsabilidad personal), no se puede solucionar este flagelo distribuyendo preservativos; al contrario, aumentan el problema. (…) una verdadera amistad también y sobre todo con las personas que sufren; una disponibilidad, aun a costa de sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren…”
No comprendo que frase no se entiende.
La libertad y sus usos (II)
24 abril 2009 en 10:59 am | Escrito en Uncategorized | Dejar un comentarioEtiquetas: Actualidad, Amor, Amor a la Libertad, Ética, ¿Qué es la libertad?, Bondad, Certeza, Cristianismo, Cuerda, Elección, Libertad, Moral, Noticias, Prejuicios, Reflexión, Responsabilidad, Soga, Verdad

Aunque esta no haya surgido de un arrebato inspirativo como su primera parte, por ser continuación de la anterior, y por llevar mucho tiempo sin escribir.
Recordad la alegoría de la libertad como cuerda: si no, os perderéis. Avisados estáis.
Sobre la libertad, hemos hablado de sus usos, no de lo que trae consigo.
Creo que hoy mucha gente no tiene cuerda, pero, cuando la consigue, descubre que no quiere asumir el peso de llevarla encima. Y entonces llegan otros, más inteligentes, que te aseguran que la llevarán por ti, que no hace falta que te preocupes, que ellos la cargarán hasta que llegue el momento de usarla.
Esa es la corriente propia del materialismo: negar las realidades malas, y hacerte ver que lo único necesario es aquello que no cuesta esfuerzo.
Y entonces llega el momento de escalar la gran colina, y debes utilizar tu cuerda. Y aquel que no llevaba la cuerda encima –pesaba demasiado, pese a ser una posesión valiosa- tendrá cuerda, pero no tendrá desarrollado el músculo necesario para escalar. Y quien nos llevaba la cuerda –que nos engañó vilmente- nos tendrá en su mano: subirá a lo alto –con nuestra cuerda- y desde allí dirigirá nuestros movimientos: no te preocupes, no precisas, de cuerda. En ese foso se está muy bien, sólo fíate de mi criterio… Y no te preocupes, si la verdad es que pesaba demasiado… Es más, sigo pensando que pesa demasiado, y que deberías darme algo a modo de alquiler por sostener tu cuerda…
La libertad tiene sus usos, pero también sus consecuencias. Y no es plenamente libre quién no asume las consecuencias de su actuar libre. Si no tomas la responsabilidad eres esclavo de tu personal inmadurez.
Y El País quedó incomunicado
22 abril 2009 en 11:02 am | Escrito en Uncategorized | Dejar un comentarioEtiquetas: Actualidad, Crisis Económica, El Confidencial Digital, El País, elconfidencialdigital, Impago, Jesús de Polanco, José Apezarena, Medios, Medios de Comunicación, Noticias, Opinión, Periódicos, Polanco, Prisa, Telefónica

Parece ser -según cuenta José Apezarena en su blog, que ayer el gigante de la comunicación española, el Grupo Prisa, se quedó sin linea telefónica por impagos. No me atrevo a darle el rango de noticia, porque sólo tengo esta fuente –aunque no es nada despreciable, Apezarena, siendo quien es, no mentiría a cualquier precio-.
El director de www.elconfidencialdigital.com se echa las manos a la cabeza de pensar que el gigante esté llegando a los extremos de no poder pagar la línea telefónica -aunque finalmente pagaron el retraso y se les restableció la conexión- pero hacía recordar a los lectores que quizá hubiera sido una tentativa más del grupo de comunicación, un tensar la cuerda para ver hasta donde llegaban. El habla de reminiscencias del “Jesús del Gran Poder”, que apodaron a Polanco, y me hace gracia. Es evidente que El País y Prisa en general no pasan por su mejor momento, pero, como decía Einstein, “las crisis son oportunidades“: siempre he oído a trabajadores de los medios quejarse de que en el Grupo Prisa la gente es tan profesional como prepotente. Quizá el pasar vergüenza o escasez sirva para limpiar la cara. O quizá no. Es sólo mi sugerencia.
Leed esto, por favor
17 abril 2009 en 4:58 pm | Escrito en Uncategorized | 12 comentariosEtiquetas: Ansón, Cristianismo, El Mundo, El Papa y los preservativos, Homosexualidad, Iglesia Católica, Luis María Ansón, Papa, Preservativo, Sida
He encontrado en el blog de D. Enrique Monasterio (www.pensarporlibre.blogspot.com) un magnífico artículo, escrito por Luis María Ansón, y que no había leído. Siento publicarlo con retraso, pero creo que puede venir bien para quitarse ciertos prejuicios de salón, como el de la Iglesia rica y propagadora de odios, y cosas semejantes. Por si acaso:
Allí donde hay un hospital dedicado al sida, lo mismo en África que en Asia o Iberoamérica, también en Europa, son monjas y curas católicos los que están a pie de cama para atender a los enfermos. He recorrido en trabajo profesional más de cien países. En las leproserías de todo el mundo, en los asilos de ancianos terminales, en los hospitales para enfermos infecciosos, sólo se encuentra uno con misioneras y misioneros católicos. Esa es la escueta verdad.
Nunca me he tropezado en esos lugares con un comunista militante, con uno de esos manifestantes que vociferan contra la Iglesia. Los misioneros y misioneras permanecen al margen de las pancartas y los sermones políticos. Derraman su amor sobre los leprosos, los sidosos, los enfermos terminales, los ancianos sin techo, los desfavorecidos y desamparados.
Aún más, todos los profesionales del periodismo sabemos que cuando estalla una tragedia del tipo que sea en el tercer mundo, encontraremos información certera en la misionera o el misionero españoles, que ejercen su ministerio en los lugares más miserables. Nunca fallan, esa es la realidad.
José Luis Rodríguez Zapatero, para dar una lección a la Iglesia Católica, ha decidido obsequiar a África con un millón de preservativos pagados a través de los impuestos con los que sangra a los ciudadanos españoles. ¿A cuántos militantes del PSOE, encabezados por Bibiana Aído, va a enviar para que se instalen durante diez años en los hospitales especializados en sida, para que convivan con los enfermos, les atiendan, les den de comer, les limpien, les acompañen?
El Papa ha instalado en el África enferma a muchos millares de monjas y curas, de misioneros y misioneras. Obras son amores. Esa es la diferencia entre los que vociferan y los que derraman cariño y atenciones.
Conocí en enero de 1967, cuando carecía de la celebridad que adquirió posteriormente, a Teresa de Calcuta. Pasé un día con ella visitando sus hangares para enfermos terminales. Escuché con atención lo que me decía. Fue una lección de quién sabía mejor que nadie en qué consisten las tierras duras del hambre, el mundo de los desfavorecidos profundos. Supe que estaba hablando con una santa.
Y así lo escribí. Pues bien, en el cuerno africano, en las ciudades estercoleros de África, en los pueblos escombreras de Asia, en las favelas brasileñas o en las villamiserias peruanas, trabajan para los más pobres, para los más desfavorecidos, millares y millares de teresitas de Calcuta.
Pasión por la Poesía, Poesía por la Pasión
9 abril 2009 en 12:52 pm | Escrito en Uncategorized | Dejar un comentarioEtiquetas: Christ, Cristianismo, Cristo, Holy Week, La Pasión, Lope de Vega, Poesía, Semana Santa, The Passion, Verdad

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?
¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué estraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!
¡Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos –respondía–,
para lo mismo responder mañana!
Lope de Vega
Vespertulias
6 abril 2009 en 7:27 pm | Escrito en Uncategorized | Dejar un comentarioEtiquetas: Actualidad, Coloquios, Cultura, Culturización, Diálogo, Diversión, Intelecto, Intelectualidad, Juventud, Tertulias, Trabajo, Universidad, Vespertulias, Viernes
Ha dado comienzo un nuevo blog cultural, que tendrá como tema avisar y reseñar las tertulias y demás acontecimientos reseñables de los Viernes culturales del C.M. Montalbán, en el que resido desde hace unos meses. Todavía sólo tiene una entrada, pero en cuanto se reanuden las clases y la gente vuelva de vacaciones volveremos a tomar ritmo… Aun así, la entrada es de nivel, así que os la recomiendo… Lo dicho:
http://www.vespertulias.wordpress.com
La independencia intelectual (y II)
3 abril 2009 en 5:30 pm | Escrito en Uncategorized | 9 comentariosEtiquetas: Aceptación, Aprendizaje, Cambio, Certeza, Ciencia, Conocimiento, Hombre, Humanidad, Independencia, Intelectual, Ley Moral, Libertad, Librepensador, monóculo, Moral, Pensamiento, Pensamientos, Personalidad, Reflexión, Religión, Saber, Sabiduría, Sociedad, Verdad

intelectual contemporáneo
Me queda por hablar del sentido de la independencia intelectual: no se trata de absolutizar el popio criterio; sino de asumir y aprehender un determinado modod e pensar. No todos los alineados con un pensamiento son unas ovejas, ni todos los que se llaman independientes piensan realmente por sí mismos: me parece que desmitificar este tópico -desmitificado ya por muchos: no soy demasiado original – y hacer examen personal -¿No estaré yo muy influido por X o Y pensamiento sin darme cuenta?-, es muy importante. Y ya digo que no es porque estemos o no influidos, sino porque lo sepamos o no.
Por ello, resta menos libertad pertenecer a un grupo o modelo de pensamiento (como puede ser el cristianismo) sabiéndolo, que, creyéndose uno el fabricador de su moral y su intelectualidad, ser reo de toda una reflexión que se regodea en permanecer oculta a la mente de suus miembros.
No sé si queda claro.
La imagen la dedico a Iago, aunque no sé si está en galego o en portugués, (no los distingo, pese a mi ascendencia) XD.
Sobre la contracción alopécica, o de cómo descubri que la dignidad humana no cambia por sus atribuciones o méritos accidentales
2 abril 2009 en 5:20 pm | Escrito en Uncategorized | 2 comentariosEtiquetas: Acontecimientos, Alopecia, Belleza, Belleza Física, Belleza Real, Calva, Calvicie, Calvo, Conciencia, Examen de Conciencia, filosofía, Moral, Narcisismo, Noticia, Noticias, Pérdida de cabello, Pensamientos, Reflexión, Reflexiones, tonterías, Virtudes

El otro día hice un gran descubrimiento. Llevo varios días considerándolo seriamente, porque no quiero decir una estupidez. Aunque quizás la diga de todos modos.
Llamadme soberbio, vanidoso, narcisista, capullo, ignorante, inconsciente… Casi seguro que acertáis.
El caso es que a mi me traía de cabeza -y nunca mejor dicho- aquello de que el pelo se va cayendo… Y que cuanto más sudas -mi caso- mayor es la pérdida… Y yo estaba agobiado con este “problema”.
Planteamiento simple. Hasta ahora…
Y entonces, sin darme casi cuenta, en un momento dado, y sin aparente justificante, pasó a formar parte de mí lo que hasta entonces había sido un apósito: “no es ninguna tragedia”.
Por así decirlo, me lo creí.
Es decir: asumí aquello que proclamaba a los cuatro vientos: descubrir que, en el fondo, lo que importa es que soy, no que soy con pelo, o con biceps, o cejijunto: y si algun cambio accidental -que no esencial- pasa a ser un problema, significa que le estamos dando una importancia que no tiene.
Quizá esté exagerando.
El punto de inflexión fue -paradojas de la vida- cuando me dijeron que el único tratamiento que funcionaba era un método clínico laser recién descubierto. El módico precio era de 1500 euros. Y yo venía de clase de Economía, donde nuestra amable profesora anticapitalista nos había puesto el video antiglobalización en el que se mostraban todas las penurias de África. Y pensé “La culpa no es de los banqueros: la culpa es de todos aquellos que le echan la culpa a los vanqueros mientras abonan tratamientos de alopecia por valor de 1500 euros. Si todos los que no son conscientes de lo que hacen mal hicieran un minuto de examen de su propia miseria, el mundo cambiaría“.
Que conste que me lo aplico a mí mismo. Y que el de la foto -para los que llevan tiempo sin verme la cara- TODAVÍA no soy yo.
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